lunes, 12 de noviembre de 2012

¡Otro sueño de otro peregrino!


No sé cuando me encontré con un "predicador" que acababa de despertarse de un sueño. Deseoso de contárselo al "primero", no tardó ni un segundo para engatusarme con este curioso sueño:


Predicador: ¿Esta dispuesto "Señor Primero" a que de forma clara y patente le cuente un auténtico sueño?
Primero: No tengo ninguna norma que rija mi conducta o pensamiento, así que ahora con su sueño comienzo a ejercer el arte de soñar para que me sirva de base a un inicio o simplemente a nociones primeras de un nuevo principio.
Predicador: Pues escucha mis ficciones, que se fijan en la mente, y al triste dan consuelo.
¿Quieres quitar de  ti la melancolía?
¿Quieres tú, sin locura, estar contento?
¿Quieres llorar y reír al mismo tiempo?
Primero: ¡Quiero soñar, más sin estar dormido! Ahora bien, para afectar al hombre  que aun es indiferente, le ruego predique su sermón en mi dialecto para un mejor entendimiento; Parece novedad, y sólo encierra sana y pura verdad.
Predicador: ¡Espera! por ahí  viene un alma en pena o un inexperto en la materia, al menos "profano" de lo sagrado parece, y por allá otro "practicante" orgulloso de sí mismo.
Primero: ¡Señor profano, señor practicante!
¿Ver quisieras un hombre que te habla en nube envuelto?
¿Quieres oír enigmas explicados, o contemplar absorto y en silencio?
¿Quieres perderte sin que sufras daño, y encontrarte después sin embeleso?
¿Quieres saber de tu vida, sin que sepas que la estás en su sermón oyendo?
Profano: Visto está que no soy "profeta" que anuncia un futuro acontecimiento, pero sacrificaré mi escaso tiempo para ver si el predicador predice mis deseos.
Predicador: ¿Eres olvidadizo? ¿Desearas en todo el año conservar recuerdos? ¿No has alcanzado bendición del cielo? Oh, ven acá, coge mi mano y ponla  junto a tu corazón y a tu cerebro. Mi sermón hará de ti fiel peregrino, si te quieres guiar por mis consejos; El te dirigirá a la Santa Tierra, si de su dirección haces aprecio; El hará ser activos a los flojos, y hará ver cosas bellas a los ciegos.
¿Quieres una verdad dentro de un cuento?
Profano: En el Renacimiento hubo un afán de los humanistas y artistas por descubrir un nuevo modelo del ser humano, la búsqueda de un "hombre nuevo", que permitió entender mejor la realidad de la humanidad y su papel en este mundo. ¡Yo no seré menos!
Primero: "Nada más admirable que el hombre". Esta sentencia ya la dijo Pico della Mirandola en su célebre "Discurso sobre la dignidad del hombre", y añadir que su cita esta de acuerdo a la de Mercurio (Hermes): "qué gran milagro es el hombre, oh Asclepio", me vale a mi también para ser consciente  y reconocer este admirable milagro que somos los hombres y las mujeres.
Predicador:  Así era, efectivamente. Es como Prudente, su casa no distaba más que una legua de la mía, y solía muchas veces venir a mí y con muchas lágrimas; en verdad que me daba lástima, y no perdí del todo mis esperanzas sobre él; pero está visto que no son cristianos todos los que dicen: ¡Señor, Señor!
Practicante: Me dijo una vez que estaba resuelto a ir en peregrinación, como hacemos nosotros ahora; pero de repente tuvo conocimiento con un tal Sálvese-él-mismo, y entonces ya dejó mi amistad.
Predicador: Pues ya que hablamos de Prudente, ¡mira por allí también viene! Inquiramos la razón de su apostasía y de la de otros como él, vencidos por la envidia, la superstición,  y la intriga.
Practicante: Nos podrá servir de mucho provecho; pero empieza tú "predicador" lo que querías decir al "primero".
Predicador: Pues bien; en mi juicio hay cuatro razones a ella:
 1ª, Aunque están despiertas las conciencias de tales hombres, sin embargo, sus corazones no se han cambiado; eso, cuando se amortigua la fuerza de la culpa, acaba también lo que les inducía a ser religiosos, y, naturalmente vuelven otra vez a sus antiguos caminos, así como vemos que el perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a volcarse en el cieno. Como he dicho, éstos buscan ávidos el cielo, sólo a causa de su aprensión y temores de tormentos del infierno, y una vez entibiada y resfriada la aprensión del infierno y su temor de la condenación, se entibian y resfrían también sus deseos del cielo y de la salvación, y por esto cuando han pasado su culpa y temor, acaban también sus deseos y vuelven a sus caminos.
2ª, Otra razón es que sus temores son serviles, es decir no son éstos temores de Dios, sino temores de los hombres, y "el temor del hambre pondrá lazo". Así aunque aparecen muy ávidos del cielo, mientras sienten las llamas del infierno alrededor de ellos; sin embargo, cuando ese terror ha pasado un poco, ya les vienen otros pensamientos, como son, que es bueno ser prudente y no arriesgar por lo que no saben la pérdida de todo, o a lo menos, que no es bueno meterse en inevitables e innecesarias aflicciones, y así vuelven a hacer sus paces otra vez con el mundo.
3ª, También suele ser tropezadero en su camino la vergüenza que suele acompañar a la religión; son orgullosos y altivos, y la religión, a sus ojos, es baja y despreciable; por esto, una vez perdido su sentido del infierno y de la ira venidera, vuelven a su antiguo modo de vivir.
4ª, Les parece son muy gravosos la culpa y el pensar con terror en ella; no les gusta contemplar sus miserias antes de tiempo; porque aunque tal vez la primera consideración de esto les haría refugiarse donde se refugian los justos, y donde estuviesen seguros, sin embargo, como rehuyen esos pensamientos de la culpa y del terror, una vez que ya se han hecho insensibles a sus convicciones y al temor de la ira de Dios, endurecen voluntariamente sus corazones, y escogen precisamente los caminos que contribuyen más a este endurecimiento.


Practicante: Creo que vas bastante acertado, porque el fundamento de todo es la falta de un cambio en su corazón y voluntad, y por eso son semejantes al reo cuando está delante del juez. Se estremece y tiembla, y parece arrepentirse de todo corazón; pero la causa de todo esto es el temor que tiene de la horca y no el odio al delito; dejad si no a tal hombre en libertad, y seguirá siendo un ladrón y un malvado como antes, mientras que si hubiera cambiado su corazón, hubiera cambiado también su conducta.
Predicador: Ya que yo te he mostrado las razones de la apostasía de éstos, muéstrame tú ahora la manera de ella.
Practicante: Voy a hacerlo de buena voluntad:
1°, Apartan sus pensamientos todo lo posible de la meditación y el recuerdo de Dios, de la muerte y del juicio venidero.
2°, Abandonan poco a poco, y por grados, sus deberes privados, como la oración secreta, el refrenamiento de sus concupiscencias, la vigilancia sobre si mismos, el dolor de pecados y otros semejantes.
3°, Luego huyen de la compañía de los cristianos fervorosos y entusiastas.
4°, Se van enfriando en cuanto a los deberes públicos, como la lectura y predicación de la palabra, trato piadoso con otros cristianos, etc.
5°, Ya empieza a gustarles cortar sayos, como se dice, (criticar) a las personas piadosas, y esto de una manera infernal, para tener una excusa aparente para echar fuera la religión, con el pretexto de algunas debilidades que han descubierto en los que la profesan.
6°, Después vienen a adherirse y asociarse con hombres carnales, licenciosos y livianos.
7°, Luego se entregan secretamente a conversaciones carnales y livianas, alegrándose de ver cosas semejantes en algunos que son tenidos por honrados, para disfrazarse con ellos y poder hacerlo más atrevidamente.
8°, Por fin empiezan a jugar abiertamente con los pecadillos, llamándolos cosa de poca entidad; y
9°, Endureciéndose de esta manera se manifiestan enteramente como son. Así, habiéndose lanzado en el abismo de la miseria, si un milagro de la gracia no lo previene, perecen para siempre en sus propios engaños.

Profano: !No quiero ser uno de esos que abandonan! ¿Cómo puedo recuperar el camino correcto?
Prudente: Trata con moderación y cautela este asunto, solo con sensatez y buen juicio podrás alcanzar la meta. Tuve una pesadilla, me sentí arrastrado por las nubes apartando del camino cuando perdí la esperanza, solo había tinieblas.
Profano: ¿Crees tu que alguna que otra vez tengan convicción de pecado y, por consiguiente, temores de que estaré en estado peligroso?  ¡Suena muy bonito para ser cierto!
Prudente: Con mi prudencia aprendí que hay camino para el infierno desde la misma entrada del cielo. No vayas tan deprisa que te puedes despertar en medio del camino de la moralidad pero ten cuidado con Satán. No cojas atajos, vence las dificultadas del camino angosto. Ponte la armadura para continuar seguro tu viaje, ayudado por el fiel practicante.
Practicante: Soy una persona que profesa y práctica una religión, sin pragmatismo considero el valor práctico de la doctrina como criterio de verdad, la acción y no la teoría. Utiliza tu espada de fe para obtener la esperanza de no cometer errores, caer en la desesperación, o en la confusión. Dos es mejor que uno. Cree en Cristo y él te salvará.
Predicador: Ve, y explícale mi sueño a quien puedas su sentido. Más muestra en entenderlo tu cordura, pues te daña si es mal interpretado; más si lo entiendes bien es tu ventura. Lo exterior de mi sueño, ten cuidado, más no te preocupe en demasía, como si fuera cosa de tu agrado. Al leer este símil, sin recelo, tira la escoria, toma el oro puro, y colmado verás así tu anhelo. El oro está con mineral impuro.
Ni risa, ni furor, ni alegría te cause cual a niño o a demente, mira bien su sustancia y su valía. Aparta la cortina, y fijamente mira lo que se esconde tras mi velo: Es cosa que te anime y que te aliente.
Primero: ¡Qué sermón me ha echado! Ya consciente lo veo claro y con la "verdad" es que me siento algo emocionado y comprendido. En esto me desperté, y vi que todo había sido un sueño. Fue la fantasía que me monte leyendo el libro de Juan Bunyan (de Belford, detenido y encarcelado por no tener licencia para predicar),  "El Progreso del Peregrino", que platica del viaje de Cristian a la Ciudad Celestial bajo el símil de un sueño. ¡Si es cierto, una nueva versión de un sueño! ¡Otro sueño de otro peregrino!


Predicador (John Bunyan): “Concluiré mi discurso sobre la oración con los siguientes consejos para el pueblo de Dios:

1. Cree que, tan cierto como que estás en los caminos de Dios, encontrarás tentaciones.

2. Por tanto, espéralas desde el primer día de tu entrada en la congregación de Cristo.

3. Cuando lleguen, ruega a Dios que te guíe y ayude a pasarlas.

4. Vigila cuidadosamente tu propio corazón; que, no te engañe en contra de las evidencias del cielo, ni en tu andar con Dios en este mundo.

5. No te fíes de las lisonjas de los falsos hermanos.

6. No te apartes de la vida y el poder de la Verdad.

7. Mira mayormente a las cosas que no se ven.

8. Desconfía de los pecados pequeños.

9. Que la promesa no se enfríe en tu corazón.

10. Renueva tu actitud de fe en la sangre de Cristo.

11. Medita en la obra de tu regeneración.

12. No renuncies a correr con los que van en cabeza de la carrera.

La gracia sea con vosotros”….. (John Bunyan, 1660)




Ver película de dibujos animados:
El progreso del peregrino  

lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Tan solo palabras?



Palabras, que vamos deshojando día a día

palabras que deforman nuestras vidas
palabras que destruyen la alegria...

pero hay palabras, que duelen
si eres tú quien las pronuncia

palabras especiales que se clavan

como dardos en la mente,
 palabras....
pero nos quedan 
algunas palabras
palabras de amor, palabra de honor 
en nuestras miradas

también nos quedan, palabras de poetas
en el exilio, en el destierro,
 en las esquelas…

pero nos quedan...
 aun nos quedan palabras, 
palabras...,
 palabras...

Palabras, que arañan y atraviesan las distancias
palabras que te hielan la sonrisa

palabras dichas sin ninguna prisa

pero hay palabras, que cubren todo el abecedario

palabras que aprendemos desde niños

palabras que separan nuestros mundos...

pero nos quedan...
 algunas palabras

palabras de amor,
 palabra de honor 
en nuestras miradas...

también nos quedan, palabras de poetas

en el exilio, en el destierro, en las esquelas...

pero nos quedan algunas palabras, 
palabras...,
 palabras...

Palabras, Mari Trini

La vida se va entre suspiros y lamentos,
sólo queda la realidad y las ganas,
satisfecho el deseo, mudas las palabras.
¡Sin más adobo mis alborotados pensamientos!

La vida se va sin apenas darte cuenta,
me complacía terminar lo que emprendía,
pero tampoco lo malgastaré con cuentas.
¡Palabras asépticas que maquillan la distancia!

La vida se va en un ínfimo y breve instante,
quédate conmigo y no lo dudes más,
odio la mentira, temo las mil palabras.
¡Dime tan solo dos, que cantan tus ojos sonrientes!

La vida se va cuando más la necesitas,
llevo tanto tiempo escribiendo palabras,
que olvidé donde puse la llave del candado.
¡Me marcharé con secretos, bien guardados!

La vida se va entre sueños y promesas,
no quiero vivir de lo que pudo ser y no es,
con eso me basta, lo demás son vanidades.
¿Queda aun vida para amarte sin palabras?

 Amarte sin palabras, GNV


Polonio: ¿Qué leéis, mi señor?
Hamlet: Palabras, palabras, palabras.

Hamlet, William Shakespeare


jueves, 1 de noviembre de 2012

En honor a Saint-Saëns



En honor a Camille Saint-Saëns, ¡la verdad es que solamente es una disculpa!, igual que lo era cuando en sus estancias invernales  sus amigos Maestro Valle y Tejera aprovechaban la ocasión para celebrar generosamente y altruistamente un concierto en beneficio de una  buena acción social, que además les reportaba la ventaja de ser criticado por el más ilustre compositor de la época y aprender así de sus enseñanzas y consejos, al tiempo para disfrutar de la interpretación de una música que aspira a la perfección.
Recordar y reconocer a Monsieur Sannois (era como se hacía llamar para pasar de incógnito), es  poner en valor a toda la sociedad palmense de la época áurea (1850 a 1936) –a mi juicio- de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. El nivel intelectual de sus habitantes y su capacidad de organización dan como fruto el nacimiento de instituciones y  sociedades, hoy ya centenarias, como es el caso la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de Gran Canaria, que desde 1845 viene desarrollando en el sublime arte de la música, una labor digna de agradecimiento y prestigio para la ciudad; o perdurar en el tiempo el Hospital de San José en la calle Padre Cueto con fachada a  la playa de Las Canteras, gracias al encomiable empeño del doctor Bartolomé Apolinario y al beneficio de estos conciertos en honor al  compositor francés, acogiendo y dando asilo a los pobres y más desfavorecidos.

Comenzaré con una breve biografía -base Wikipedia-, nació el 9 de octubre de 1835 en París. Fue un niño prodigio,
 hizo su debut como pianista con tan sólo 10 años de edad. Cursó estudios de órgano y armonía en el conservatorio de París. Fue un virtuoso pianista y también un excelente improvisador al órgano. Estudioso de la geología, la arqueología, la botánica y la entomología, además de excelente matemático. 

Autor de artículos sobre acústica, ciencias ocultas, escenografía teatral en la Roma Antigua e instrumentos antiguos. Fue miembro de la Sociedad Astronómica de Francia. Autor de una obra filosófica (Problemas y misterios), un volumen de poesía (Rimes familières) y la comedia (La crampe des écrivains). En el año 1853 compone su primera sinfonía y de 1858 a 1877 fue organista en la iglesia de la Madeleine de París. Autor de la ópera Sansón y Dalila (1877). Autor de 5 conciertos para piano y 3 para violín. Entre sus obras destacan también los poemas sinfónicos La rueca de Omfalia (1871), Faetón (1873), La juventud de Hércules (1873) y la Danza macabra (1874), la Sinfonía nº 3 en do menor (1886) para órgano, piano y orquesta y la suite para orquesta con dos pianos El carnaval de los animales (1886).
 Camille Saint-Saëns falleció el 16 de diciembre de 1921 en Argel.


Para ganarse la vida, en su juventud empezó a trabajar como organista en la iglesia de Saint-Merry, sus improvisaciones encandilaron al público parisino y le granjearon el elogio de Liszt, que acudió a escucharle y que luego diría que Saint-Saëns era el "más grande organista del mundo". Conoció a Richard Wagner cuando actuaba como pianista en la Ópera de París en una presentación de Tannhäuser. Wagner quedó encantado con aquel joven pianista que tocaba a primera vista con tanta facilidad y comprensión su complicada obra. Wagner diría algunos años más tarde que Saint-Saëns era "el más grande compositor francés vivo".
En un viaje a Rusia, con motivo de una serie de conciertos benéficos, se encontró con Piortr Ilich Chaikovski, con quien bailó un ballet improvisado en el propio conservatorio. El hermano de Chaikovski, escribió:
“Como jóvenes, ambos no sólo estaban muy atraídos por el ballet, sino que además también tenían cierto talento natural para ese tipo de danza. Así que una vez, queriendo mostrar su arte el uno al otro, realizaron en el escenario del teatro del conservatorio un pequeño ballet completo, Galatea y Pigmalión. Saint-Saëns era Galatea, e interpretó el rol de la estatua con una notable aplicación, y Chaikovski hizo el papel de Pigmalión.”
Modest Chaikovski

A pesar de su manifiesta inclinación sexual hacia los hombres, a los 40 años de edad, conoció a una joven de 19 años, Marie-Laure Truffot. Nada más casarse, declaró que estaba demasiado ocupado para realizar el viaje de novios e instaló a su esposa en un apartamento en París, bajo la tutela directa de su propia madre. De alguna manera tuvieron dos hijos, André y Jean-François. El primero falleció a los dos años de edad, al caer desde una ventana de su apartamento de la rue Monsieur-le-Prince, situada en un cuarto piso. Marie, por la tristeza, fue incapaz de seguir alimentando al pequeño Jean-François y le envió con su madre. Seis semanas más tarde, el bebé, de sólo siete meses, falleció, incapaz de superar una malaria. Saint-Saëns culpó a Marie de ambas muertes. Tres años más tarde —a la vuelta de una de sus escapadas al exterior—, le escribió diciéndole que nunca más volvería a vivir con ella.
La presencia de Camile Saint- Saints en Las Palmas de Gran Canaria entre 1889 y 1909 esta perfectamente documentada por Nicolás Díaz-Saavedra y de Morales, por lo tanto les remito a este libro "SAINT-SAËNS EN GRAN CANARIA" publicado por la Real Sociedad Económica de Amigos del  País de Las Palmas de Gran Canaria,  donde recoge  con gran cantidad de detalle las siete temporadas de invierno que paso en nuestra tierra, engrandeciéndola con su presencia no solo por la segura promoción turística de la Isla en Francia, además del honor que representa, sino por lo que supuso de estimulo social y cultural  para los grancanarios. Por lo que tan solo me referiré en esta ocasión a dos simples motivos relacionadas con mi familia, la primera con mi bisabuelo  Bernardino Valle Chinestra  y la segunda con mi abuelo Bernardo Navarro de la Torre.


Foto del libro "Historia de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas" de Lothar Siemens.
Créanme que hasta ahora mantenía dudas sobre la influencia de Saint-Saëns en la obra del romántico Maestro Valle,  no sería en su estilo de música pero si en conocer de primera mano la música que se hacía en Europa, y sobre todo de sus amigos Lizt, Wagner y a mi juicio de su principal influencia musical, la de Chaikovski. Ya me gustaría que alguien que sepa los comparase musicalmente; me encanta Chaikovski, pero Valle no tiene nada que envidiarle, y no es pasión de bisnieto. Igual que Valle, en sus largas conversaciones, lo documentaba sobre la música española -del que se consideraba gran conocedor-, y le daba noticias de su común amigo y admirado, Tomás Bretón, de su “Verbena de la Paloma” y de la “Dolores”. 
Las obras de Saint-Saëns han sido calificadas como lógicas y limpias, profesionales y nunca excesivas, un compositor de música elegante y técnicamente sin defectos, pero poco inspirada. Yo no me atrevo ha calificarla después de expresar su opinión los entendidos, y por lo tanto me ajustaré a la opinión que más estimo y aprecio, la que escribió el propio Bernardino Valle Chinestra en el Diario de Las Palmas, estudioso de su música y de su talento, al que tenía en gran consideración y respeto, y que disfrutaba de su sincera y desinteresada amistad en sus descansos invernales en Gran Canaria, sino también porque sería lo que a mi me hubiese gustado poder decirle hoy a Mr. Saint-Saëns:
(….)
 “Me intimidaría hacer un juicio critico de esa solemnidad musical y mucho más aquilatar el mérito artístico del sabio compositor, orgullo de la Francia y representación viva del progreso musical contemporáneo. Y puesto que en este concepto está considerado Mr. Saint-Saëns por los más reputados críticos de Europa, en esa altura hemos de contemplarle, bien a satisfacción nuestra, los que no somos sino simples admiradores.
Me propongo tan sólo exponer como pueda mis impresiones; dar rienda suelta a mi pasión artística; permitir exteriorizarse por el entusiasmo impulsos que la admiración suspende y comunicar a los demás latidos que la fuerza mágica del artista ha logrado despertar en mí, hiriendo con su lenguaje misterioso las fibras dormidas del sentimiento.
(….)
¡El Valse Canariote! , ¡ah! …., el Valse Canariote no fotografía solamente al artista; para los que vivimos en estas Islas Afortunadas nos muestra de cuerpo entero toda la preclara figura del gran maestro francés bajo el incognito nombre de don Carlos Sannois con su bellísimo carácter, su gran corazón, su cariñosa amistad y su afable trato.
Dedicada esta poética, cuanto apasionada composición, a una aventajada discípula mía de Las Palmas, quiso demostrar con eso la simpatía y afecto que guardaba en su corazón para esta tierra querida; y perpetuar con los primeros compases y estilo de la malagueña canaria, que aquí residía, en la población más culta del mundo.
Hombre, todo corazón, el maestro Saint-Saëns, por el impulso espontáneo de su voluntad, ha querido poner su talento al servicio de una obra benéfica, proporcionado con ello a los habitantes de Las Palmas ocasión de escuchar un concierto, del cual se conservará eterna memoria, acompañada de bendiciones por las generaciones presentes y futura, que verán esculpido su ilustre nombre en el hermoso Gran Teatro de Las Palmas, símbolo del patriotismo y entusiasmo artístico de Gran Canaria.”
BERNARDINO VALLE
Las Palmas, 27 de febrero de 1897.

En el Teatro Pérez Galdós se celebró el pasado 30 de octubre, un concierto homenaje a Camile Saint-Saëns,  en el programa figuró el “Panis Angelicus” dedicado al tenor amateur grancanario, Bernardo Navarro de la Torre para que la cantará el día del Corpus Cristi en la Catedral de Las Palmas, y que también fuera interpretada en 1935, en el concierto-celebración del centenario de Saint-Saëns , en su forma original con orquesta de cuerda. Fue una oportunidad única escuchar esta pieza, por la calidad del compositor (Saint-Saëns), por el magnífico tenor (Juan Antonio Sanabria),  por el excelente coro y orquesta (Mateo Guerra), por el director (Luis García), pero también por la emoción de compartir una obra dedicada en un gesto de generosidad y cariño a mi abuelo (Bernardo Navarro de la Torre). Por ello le doy las gracias a todos ellos y en especial a la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de Gran Canaria por su programación y organización del concierto homenaje a Camile Saint-Saëns. Les tengo que decir -para los curiosos- que el desconocido tenor amateur era nuero de Maestro Valle, ya que estaba casado con su segunda hija, doña Concepción Luz Valle Gracia, ¡mis abuelos paternos!
Coincido plenamente con don Nicolás Díaz-Savedra, al afirmar que Las Palmas de Gran Canaria debe honrarse honrando a quien nombró su hijo adoptivo. Una  manera de hacerlo sería mediante la organización de una charla-concierto cada 9 de octubre para conmemorar el aniversario de su nacimiento o bien como dice don Nicolás, la organización de un Festival Saint-Saéns como parte integrante de un más amplio Festival de Música de Canarias, que sin lugar a dudas podría llegar a ser un motivo de atracción para importantes sectores de la afición musical del mundo, sobre todo si se celebra recordando aquellos hermosos inviernos en Gran Canaria de Monsieur Sannois.
Gabriel Navarro Valdivielso
Descendiente de amigos de Monsieur Saint-Saëns y seguidor del Maestro.